Durante mi último año en la secundaria, la profesora de francés nos presentó un hermoso libro llamado Le Petit Prince, escrito por Antoine de Saint-Exupéry en 1943. ✨

Es una historia que contiene muchas historias… y muchas enseñanzas tanto para peques como para grandes.

Lo leo ahora con mis estudiantes y seguimos reflexionando juntxs. De hecho, me inspiró tanto la historia, que decidí escribir el relato que podrás ver aquí abajo como un episodio más en la aventura del principito. 💖

😊 ¿Quisieras leerlo? Aquí está:

El Principito y la Colibrí

El Principito y la Colibrí
El Principito y la Colibrí

El principito pasó toda una tarde tirado en el pasto. Miraba las nubes y recordaba sus aventuras.

El Principito y la Colibrí

De repente, algo muy chiquito pasó volando arriba de su cabeza.

El Principito y la Colibrí

El principito se asustó. Saltó y miró a su alrededor.

El Principito y la Colibrí

Ahí había una pequeña ave que batía sus alas. ¡Las batía muy rápido! ¡Parecía flotar en el aire!

El Principito y la Colibrí

¡El principito no podía creer lo que estaba viendo!

El Principito y la Colibrí

El principito corrió para conocer a este pequeño ser. Quiería conocerla antes de que desapareciera.

El Principito y la Colibrí

“¡Hol…!”, dijo el principito. Él quería saludarla…

El Principito y la Colibrí

…pero ella interrumpió: “¡Buenas tardes! Bzzzzz.”

El Principito y la Colibrí

Y sin esperar al principito, ella continuó hablando. “Eres nuevo aquí, ¿verdad? Bzzz.”

El Principito y la Colibrí

Y otra vez, ella no esperó la respuesta: “Las flores me han contado de ti, pero yo solo te he visto de lejos. Bzzzz.”

El Principito y la Colibrí

El principito trató de responder, “¡Mucho gu–!” Pero la colibrí ya no estaba ahí. El principito comenzó a trotar detrás de ella.

El Principito y la Colibrí

Él tenía muchas ganas de conocerla. “¿Qué tipo de pájaro eres?”
“Soy una picaflor. Algunas personas me dicen Colibrí.”

El Principito y la Colibrí

Ella le contestaba, y besaba las flores también. No pausaba para respirar.

El Principito y la Colibrí

El principito intentó seguir el ritmo de la colibrí… ¡pero se cansó! Él bostezó y esperó un momento para pensar. Luego le preguntó, “¿Y qué haces aquí?”

El Principito y la Colibrí

“¡Soy una viajera curiosa como tú! …”

El Principito y la Colibrí

“¡Hay tanto para conocer en este mundo! Solo me quedo por un ratito.”

El Principito y la Colibrí

“Nunca vuelvo al mismo lugar. ¡Chau! Bzzzzzzz…”

El Principito y la Colibrí

Y así desapareció para siempre.

El Principito y la Colibrí

Al principito, no le gustaron las palabras de la pequeña colibrí. Él estaba triste y confundido. Pero él no sabía por qué.

El Principito y la Colibrí

¿Tú sabes por qué el principito está triste?

¿La? colibri

La palabra “colibrí” figura usualmente como sustantivo masculino.

En este relato, tomé la decisión de utilizar el género femenino por dos motivos: el género del personaje en esta historia, y la escasez de personajes femeninos en la obra original. La ficción nos permite (re)imaginar el mundo. Aceptemos siempre esa invitación.

Actividades

Preguntas
¿Vos qué pensás?
  1. ¿Por qué está triste el principito al final de esta historia?
  2. ¿También te sentiste así alguna vez?
  3. ¿Cómo podría continuar la historia?

Una respuesta a “El principito y la colibrí”

  1. El Principito estaba triste por las expectativas no cumplidas. El corrió para conocer a este pajarito, como conocer una más criatura rehermosa. Pero conocía malas maneras de la calebrí, ella lo interrumpio, hablaba sin esperarlo. Su manera de conocimiento del mundo fue raro para el principito, como sin los sentimientos y sin ver el punto. Usaba todo muy rápido: una persona nueva, un flor, un luga. Y nunca volvió a las cosas mismas. En cuanto a mí, conocía a las calibrís muchos veces durante mi vida. Creo que la gente no tiene que estar a la altura de las expectativas de nadie. Pero de hecho, nosotros estamos tristos cuando algo pasa, como la historia del Principito. Por qué cuando eramos niños, teníamos que estar bien para los padres, las maestros… Despues estar un buen trabajado, estar un excelente padre, etc. La socialidad creí las stereotipos y vivimos con estos instalaciones. Expectamos que otra gente puede ser al mismo. Mi idea es que es solo la problema del Principito y su elección de estar triste.Ninguna persona no tiene que estar a la altura de las expectativas de otra.

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